El prestigio es el intangible más deseado por las marcas y el más difícil de conseguir. Todas las acciones que realizan las marcas anhelan conseguir el objetivo de convertirse en el primer referente en el imaginario de la audiencia. El Brand Equity es el valor que tienen las marcas, es decir, la notoriedad que adquieren a lo largo del tiempo y que hace que los usuarios las perciban como la mejor opción ante otras iguales en su categoría.

Existen tres grandes pilares en torno a la gestión de la imagen de una marca desde el punto de vista del Branding y la Comunicación.

El primero es la creación de una identidad para la marca. La identidad define quién es la marca y cuál es el motivo de su existencia.

El segundo es la proyección de esa identidad. Es el momento de proyectar la identidad, de crear una imagen que comunique y conecte la marca con los usuarios. Esta proyección se realiza a través de todos los soportes gráficos y comunicativos que representan a la marca, desde el logotipo hasta un spot publicitario o una página web. El diseño se convierte en el cimiento indispensable sobre el que sustentar este apartado.

El tercer gran pilar empieza a gestarse desde el minuto cero, es el proceso de generar una reputación, de instituir un prestigio para la marca.

El Brand Equity es la notoriedad que una marca adquiere a lo largo de su vida.

Cuando hablamos de Brand Equity, hablamos de reputación, de una carrera constante y directa hacia los confines de la mente de sus usuarios. Una carrera en la que no se puede bajar el ritmo y en la que no se puede dar un paso en falso. La gestión que se realice de la marca influirá en la percepción que los usuarios adquieran de ella a lo largo del tiempo.

En este sentido, mediante una gestión eficiente de la marca estaremos alimentando el Brand Equity, estaremos convirtiendo a la marca en un líder en su sector. Sin duda el gran beneficio es que la marca logra vender sus productos independientemente de su calidad frente a su competencia. Por lo general, los usuarios son más leales a las marcas con una buena reputación adquirida y perciben la calidad de sus productos. Visualmente, la marca se reconoce fácilmente y los diferentes elementos gráficos ayudan a conseguir un reconocimiento más rápido.

Pero ganarse un lugar especial en los corazones de los usuarios, es una tarea larga y tediosa. Las marcas deben estar siempre atentas y poner los 5 sentidos en todas sus acciones porque un movimiento desafortunado o una promesa no cumplida es el fin de la credibilidad, el fin del prestigio, y una vez perdido, probablemente no se pueda recuperar jamás.

La relación de las marcas con sus usuarios debe ser una relación de enamoramiento constante.

En este proceso de construcción de marca no debemos olvidar que se trata de un proceso de comunicación entre la marca y el usuario, es decir, un emisor que construye una imagen y un receptor que interpreta ese mensaje. Por lo tanto, se debe producir un diálogo para que ambas partes puedan prosperar juntas. La marca debe escuchar al usuario para poder ofrecerle lo que realmente le interesa. Promesas cumplidas, valores, percepciones, experiencias, emociones, sensaciones,… son necesarios a la hora de construir un prestigio para la marca, y esto sólo se consigue escuchando a los usuarios de la marca. Entender lo que piensan es la clave para una correcta gestión. Desde Xeyo ayudamos a organizaciones y compañías en todo el proceso de creación y gestión de sus marcas.

Las marcas necesitan mucho tiempo y mucho esfuerzo para ganarse un lugar especial en los corazones de sus usuarios.

Brand Equity, el prestigio de la marca.